Los embalajes especiales en los que PNTL transporta material nuclear están típicamente constituidos de acero forjado de 25 cm. de ancho y con un peso de aproximadamente 100 toneladas. Los mismos pueden contener hasta cinco toneladas de material nuclear.
Los embalajes facilitan el movimiento de material nuclear por medio de diferentes modalidades de transporte, protegen a los trabajadores de la radiación, disipan el calor eficientemente y están diseñados para resistir accidentes severos.
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| Instalación para el mantenimiento de embalajes de INS |
Los embalajes son monitoreados para detectar radiación antes de ser cargados en los buques de PNTL y durante su transporte. Además, son limpiados a fondo e inspeccionados en instalaciones de mantenimiento después de cada envío.
Las tapas de los cascos sólo pueden ser sujetadas y removidas utilizando equipo especializado en instalaciones nucleares.
Los embalajes transportados por PNTL pertenecen a los clientes. Cada diseño de embalaje debe cumplir los requisitos de seguridad establecidos por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) para poder ser autorizados por los organismos reguladores de cada país.
La OIEA ha establecido estándares para embalajes tomando como base las características de diferentes tipos de material nuclear. Los cargamentos de PNTL de combustible gastado, desechos vitrificados y combustible MOX deben clasificarse como embalajes “Tipo B”. Estos embalajes especiales deben ser capaces de resistir una serie de pruebas exigentes que demuestren su resistencia a impactos severos, incendio e inmersión.
Pruebas de la OIEA
Cada diseño del embalaje debe ser capaz de resistir las siguientes pruebas, las cuales se llevan a cabo una tras otra:
- Dos pruebas de caída, una contra una barra de acero para perforar y la segunda una caída de nueve metros contra una superficie rígida. La superficie rígida simula impactos reales desde alturas mucho mayores contra rocas o el suelo.
- Una prueba de incendio en donde el embalaje se somete a un fuego de 800 grados Celsius y las llamas lo envuelven completamente durante 30 minutos. Esta prueba de llamas envolventes es mucho más destructiva que los incendios reales los cuales pueden alcanzar temperaturas más altas.
- Prueba de inmersión de 15- 200 metros de profundidad, dependiendo del tipo de material que el embalaje esté diseñado para transportar. De hecho, los embalajes transportados por PNTL son capaces de resistir a miles de metros de agua.
Una vez realizadas estas pruebas en forma secuencial, el diseño del embalaje debe mantener su integridad para que su uso pueda ser aprobado.
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